Campañas de desprestigio

Las campañas políticas, son y deben ser, para que la ciudadanía conozca a todos y cada uno de los candidatos, su preparación, formación, valores, principios de vida, trayectoria, experiencia y propuestas. Sin embargo, en lugar de enfocarse en mostrar al pueblo su currículum y proyecto de trabajo, algunos candidatos, dedican demasiado tiempo para hablar del postulante de enfrente o de los otros candidatos.

La cultura de la civilidad se ausenta en ese tipo de campañas, cayendo en la descalificación y el escándalo. ¿A qué se debe esto? ¿Será que hemos generado una anticultura, en la que la sociedad sólo quiere oír la descalificación antes que la propuesta? O acaso, ¿es porque ya nadie cree en la existencia de políticos sanos, honestos y comprometidos con la democracia y el pueblo? Algunos dicen que es mejor que haya insultos y se denuncie a los malos, ¿acaso no los conocemos? ¿No sabemos a estas alturas quién es quién?

Lo que realmente se dice en ese tipo de campañas, es que ya no hay políticos buenos y que estamos en decadencia total, que carecemos de propuestas sólidas y congruentes para enfrentar la verdadera crisis que padece México y el mundo: la corrupción y la impunidad; razón principal, de todos y cada uno de los males sociales que nos aquejan.

Una campaña de desprestigio, nos habla de crisis, extravío y descontrol político y social, provocado por la falta de legalidad y justicia. Nos habla de políticos que no han sido castigados y viven en total impunidad. Es por eso que se cae en ese tipo de campañas, donde es mejor hablar del político que supuestamente anda mal, que de propuestas.

Pero lo más delicado, es que con esto se da pie para justificar el uso del desprestigio bajo el pretexto de la denuncia, en donde se opta por embarrar al de enfrente para poder brillar.

Lo más triste, es que si todo lo que se dice es cierto y todas las partes están haciendo señalamientos, entonces quién es el que trabaja para cambiar a México y mostrar con su actitud, trayectoria y honestidad su disposición para el cambio.

¿Por qué se tiene que denunciar y señalar en campaña? ¿Que acaso no tenemos instancias y leyes para corregir estos males que en campaña sólo se están ratificando como existentes? ¿Por qué campaña tras campaña los señalamientos son mayores mostrando así que en realidad vivimos en impunidad y corrupción?

En los tiempos modernos, las temáticas de proselitismo han sido para acabar con algo que en cada campaña sigue vivo. Es una queja constante contra funcionarios que carecen de actitud para el servicio y de honestidad para gobernar.

Mi pregunta es, ¿qué se está haciendo para trabajar en la formación de servidores públicos íntegros, a sabiendas de que somos humanos con virtudes y debilidades pero aun así necesitamos enfocarnos en realizar procesos reales y legislados para hacer que nuestra condición humana se enfoque en una visión de cambio y transformación? ¿Dónde está la decisión real y contundente de la clase política para cambiar México? Porque no es bueno para nuestros hijos, ni para nosotros, prender la televisión y escuchar ese tipo de spots.


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